martes, 18 de noviembre de 2008
Bibliografía:
2.-“María Montessori: la mente absorbente del niño”, (editorial diana México noviembre 1986)
3.-http://www.uhu.es/cine.educacion/figuraspedagogia/0_montessori.htm

Como futuros profesores es importante conocer el tipo de pedagogía que impartió María Montessori, ya que toma a los niños como parte fundamental del aprendizaje, y los hace participes de este, lo que en nuestros tiempos se ha dejado de lado, ya que se ve a los alumnos como maquinas que tiene que absorber todo lo que dice el profesor, sin tomar en cuenta que ellos también pueden aprender de forma autónoma.
Montessori deja un gran legado, ya que a través de su método podemos formar seres autónomos y libres, haciendo participe de estos procesos a los mismos actores, en este caso los niños y niñas.
Es aquí donde la educación no es un programa establecido, si no, un conocimiento hacia la vida humana.

Gusto y olfato: para desarrollar estos sentidos se utilizan plantas, perfumes, productos culinarios etc., donde los niños aprenden a reconocer y diferenciar los distintos gustos y olores de su ambiente.
Tacto: aquí se ocupan distintos objetos, con el fin de que los niños interactúen, analicen sus formas, y en algunos casos, también, su temperatura, utilizando sus manos.
Vista: para desarrollar este sentido se utilizan láminas, y objetos que se han mencionado anteriormente, para que los niños reconozcan colores, volúmenes y formas.
Oído: se utilizan campanillas, silbatos, instrumentos musicales, y objetos que generen algún ruido, además, se les muestran los distintos sonidos que hacen los animales, a través de actividades al aire libre.
El material didáctico
El material didáctico es importante en las relaciones humanas que ellos experimentan, ya que no solo hay material individual, si no que también hay material para trabajo en grupo, ya sean cuentos, cantos, actividades al aire libre, etc., lo que permite el intercambio cultural y de ideas entre los participantes, además de generar un desarrollo en su comunicación y lenguaje.

"La mente absorbente del niño"

El niño tiene la capacidad de absorber las cosas de su ambiente en el primer momento de su vida, cuando todavía no comienza a moverse, es ahí donde efectúan un desarrollo psíquico, y cuando ya comienza a dar sus primeros movimientos se dice que este comienza a ser conciente de su propio entorno, forma fu carácter.
El periodo creativo:
El periodo infantil es un periodo de creación. Para María Montessori el periodo más importante, en la vida del ser humano, son los primeros años de vida, es aquí donde los niños/as crean conciencia, ósea los niños nacen sabiendo nada, no tienen inteligencia, memoria ni voluntad, y a medida que van creciendo e interactuando con su entorno físico y social, forma su carácter e inteligencia.
Antiguamente se creía que la instancia universitaria era donde el ser humano creaba su inteligencia, pero para María Montessori no es así, para esto cabe citarla (de su libro “La mente absorbente del niño”) “… la parte mas importante de la vida no es la que corresponde a los estudios universitarios, si no, al primer periodo, que se extiende desde el nacimiento hasta los 6 años, por que es en este periodo cuando se forma la inteligencia, el gran instrumento del hombre”.
martes, 14 de octubre de 2008
Papel de la educadora

María Montessori insiste en el papel del educador como observador pasivo, más que activo. Después de observar al niño/a y de reflexionar sobre lo observado el educador debe condicionar sus conductas a las necesidades del niño/a, guiándolo en el desarrollo de sus experiencias útiles y en represión de las inútiles.
Las escuelas montessorianas apuntan a una educación independiente (auto-educación), pero en el ámbito de la educación moral, el docente interviene completamente, donde conduce al alumno a lograr los objetivos que se buscan. Por otro lado, a pesar de la libertad y confianza que se pone en la educación, se considera al alumno como un sujeto moldeable.
Los fundamentos psicopedagógicos del método Montessori

Libertad: El principio fundamental, para que las energías latentes del niño/a se desarrollen, es indispensable que tenga la libertad exterior e interior “Libertad es actividad“ y la actividad es la base de la vida por lo tanto enseñar a los niños/as a moverse y actuar es enseñarlos para la vida.
El niño/a Montessori tiene gran libertad dentro de la sala, puede moverse, hablar, colocar su sillas donde quiera, y sobre todo puede escoger el material que prefiera trabajar, trabajando el tiempo que desee. María Montessori con esto considera la disciplina como la capacidad de ser dueño de si mismo y disponer de si mismo .
Auto actividad: Es la actividad del niño encauzada desde sus propios intereses, de aquí surge la necesidad de que sea el niño/a el elemento de la educación y el educador, el pasivo, el observador. Este principio esta íntimamente ligado con el primero y surge de él.
Respeto a la individualización: Es decir el ritmo natural de desarrollo de cada niño/a que es distinto. Estas tendencias y necesidades individuales de cada niño/a es el centro del programa educativo.
Respeto a la espontaneidad: Los movimientos espontáneos de los niño/as siempre tienen una razón de ser, con estos tienden a adquirir y perfeccionar mecanismos indispensables para el desarrollo de su vida material y espiritual.
Ambiente Estimulador: Es una disposición adecuada del medio ambiente, favorece el auto-desarrollo, tanto material como espiritual, que rodea al niño/a. Este tiene el propósito de satisfacer las necesidades (del niño/a) y ayudarlo en su desarrollo.
lunes, 13 de octubre de 2008
María Montessori
(Chiaravalle, 1870 - Noordwjek, 1952) Pedagoga italiana que renovó la enseñanza desarrollando un particular método, conocido como método Montessori, que se aplicaría inicialmente en escuelas primarias italianas y más tarde en todo el mundo. Dirigido especialmente a niños/as en la etapa preescolar, se basaba en el fomento de la iniciativa y capacidad de respuesta del niño/a a través del uso de un material didáctico especialmente diseñado. El método proponía una gran diversificación del trabajo y la máxima libertad posible, de modo que el niño/a aprendiera en gran medida por sí mismo y al ritmo de sus propios descubrimientos.
Licenciada en Medicina en 1896 en la Universidad de Roma, ayudante el año siguiente en la cátedra de Psiquiatría de la misma universidad, se vio impulsada por su instinto profundo al estudio de los niños/as deficientes y advirtió inmediatamente que su problema, más que médico, era pedagógico. Expuso sus ideas sobre esta materia en el congreso pedagógico de 1898 de Turín. El ministro Baccelli le encargó que diera un curso a las maestras de Roma sobre la educación de los niños/as deficientes mentales, o "psicópatas", curso que se transformó después en una Escuela Magistral Ortofrénica, dirigida por Montessori durante dos años.
Marchó a continuación a Londres y a París para profundizar en estos estudios, asistiendo luego a cursos de Filosofía en la Universidad de Roma y de Psicología experimental, convencida de que la educación del niño/a había de tener su primer y esencial fundamento en el conocimiento científico, somático y psíquico de su ser. La lectura de las obras de J-M.-G. Itard y de E. Séguin, los dos ilustres maestros de educación de anormales en Francia, la ayudaron a profundizar los problemas de dicha educación especial, que bien pronto se le apareció como aplicación y revelación de las leyes generales de la educación del niño/a.
